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Más plazo y menos intereses para un alivio de UDS 212 millones

Acuerdo de la Provincia con el principal acreedor externo para el pago de la deuda en dólares 

El entendimiento, que se oficializará en los próximos días, es con el grupo que posee alrededor de un 50% de la deuda emitida por el Chaco en 2016. El gobernador Capitanich y el ministro Pérez Pons dieron detalles en Casa de Gobierno.

La toma de deuda en dólares por el Estado nacional y las provincias, promovida y fomentada por el gobierno de Mauricio Macri desde 2016 como forma para lograr recursos, provocó en las jurisdicciones un sobreendeudamiento que se volvió insostenible, dado el aumento de la carga de los intereses en cortos períodos de tiempo que hacía imposibles los pagos. Ese proceso tuvo una consecuencia directa y dolorosa: la desinversión en infraestructura, comprobada sólo al mirar las proporciones del gasto de capital sobre el gasto público total entre 2016 y 2019. 

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El gobernador Capitanich y el ministro Pérez Pons durante el anuncio del acuerdo alcanzado con el grupo que reúne a los principales tenedores del Bono Internacional 2024 emitido por el Chaco hace cinco años por UDS 250 millones.

Bajo esas premisas, tras dos meses de negociación para la reestructuración de la deuda en dólares tomada por el Chaco en 2016 por UDS 250 millones, el Gobierno provincial anunció ayer un acuerdo con el grupo mayoritario de acreedores externos (VR Advisory Services LTD), que posee alrededor del 50% de los títulos; al que, en los próximos días, tras oficializarse la propuesta, deberá sumarse el resto de los tenedores del denominado Bono Internacional 2024.

“En las próximas semanas, luego de formalizar la propuesta y la cuestión jurídica, el resto de los acreedores podrá aceptar la propuesta que estamos llevando adelante”, explicó ante la consulta de NORTE el ministro Santiago Pérez Pons (Planificación, Economía e Infraestructura), quien acompañó al gobernador Jorge Capitanich en el anuncio y los detalles del acuerdo, que estira plazos para el pago del capital y reduce intereses. 

En números concretos, la propuesta del Chaco acordada con el grupo mayoritario de acreedores permite a la provincia un ahorro, hasta 2024 en términos de flujo de servicios de capital e intereses, de UDS 212 millones. 

“Nos hubiera gustado llegar a un acuerdo de mejor calidad. Inicialmente teníamos pretensiones diferentes, pero la trayectoria de los procesos de renegociación y el cierre establecido por otras provincias, nos permitió tomar esta decisión. Esta es la mejor negociación posible en el contexto actual”, sostuvo el mandatario. 

Los principales detalles 

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Entre los detalles más destacados del acuerdo alcanzado, se lleva el vencimiento final de toda la amortización de la deuda de agosto de 2024 (como estaba originalmente previsto) a febrero de 2028. Así, los pagos concentrados entre 2022 y 2024 se trasladan al período 2024-2028. “Nos genera una baja de la deuda, en términos de tiempo, nos prorroga los plazos y nos da posibilidad de que la provincia pueda crecer para pagar los intereses y las amortizaciones de la deuda que ha tomado”, explicó Pérez Pons. 

El denominado Bono 2024 había sido emitido por el Chaco en 2016, durante el gobierno de Domingo Peppo, tras la aprobación de la Legislatura. Según recordó el gobernador Capitanich ante la consulta de NORTE, los UDS 250 millones de dólares fueron destinados a cancelar deudas históricas, a partir de un fallo de la Justicia, con trabajadores del Poder Judicial. “Era una deuda originada en obligaciones corrientes, surgidas a partir de un fallo adverso para el Estado. Se tomó deuda en dólares para pagar deudas en pesos”, explicó. 

Menos intereses 

Pérez Pons destacó que lo más importante es el “principio de acuerdo” con respecto al cupón, es decir, la tasa de interés que la provincia debe pagar por la deuda tomada. En ese punto, el ministro recordó que la tasa a la que Chaco tomó el bono fue del 9,375% en dólares,“la más alta del país”. 

Así, con el acuerdo, el interés a pagar será del 3,5% para vencimientos de agosto 2021 a febrero 2022; del 4,75% para los de febrero 2022 a febrero 2023; del 6,5% para los de febrero 2023 a febrero 2024 y del 8,25% para los de febrero 2024 a febrero 2028. Tomando promedios, el cupón 2021-24 pasará de 9,375% a 4,9% y, tomando todos los años, pasará del 9,375% al 6,25%.“Hemos conseguido que el ahorro de la tasa de interés sea el mejor entre las provincias que ya han reestructurado su deuda”, resaltó el funcionario. 

En esa línea, expuso que el Chaco logró una baja de 313 puntos en el cupón promedio, mientras que otras provincias lograron entre 207 puntos de baja (la ciudad de Córdoba) a 115 puntos (la provincia de Córdoba). Igual performance logró la provincia en el cupón final, con el ahorro más importante entre las renegociaciones ya cerradas (113 puntos). 

“Es un paso muy importante, decisivo, positivo y necesario para que podamos volver a transitar un camino de sostenibilidad de nuestra deuda pública, como la hemos tenido en otros momentos, y poder también empezar a transitar un sendero de desarrollo y crecimiento para nuestra provincia, de manera sostenible y con varios años de crecimiento”, trazó Pérez Pons. 

Si bien destacó que se trata de “un paso fundamental”, el ministro aclaró que el proceso de renegociación todavía no está cerrado, ya que requiere la aceptación del resto de los acreedores una vez que la Provincia oficialice la propuesta cerrada con el grupo mayoritario. 

“Cuando asumí, el gobernador me pidió encontrar un proceso sostenible, justo y estratégico para nuestra deuda pública. Sostenible porque necesitamos generar un alivio a las finanzas públicas de la provincia”, planteó Pérez Pons, dando cuenta así que el pago de intereses restaría recursos a las inversiones en infraestructura o a las mejoras salariales de trabajadores públicos.  

“Si resolvemos los problemas estructurales que asfixian a nuestras finanzas públicas, podemos encontrar un sendero de crecimiento sostenido en el tiempo”, afirmó el funcionario. A esa premisa, Capitanich agregó que el acuerdo logrado permitirá “mejorar la capacidad de repago de la provincia, disponiendo de mayor cantidad de recursos fiscales para estimular la economía, potenciando el consumo, la inversión y las exportaciones, para generar más empleo, mejorar la tasa de salario real y recuperar el crecimiento sostenido de la actividad económica. De ese modo se fortalece la capacidad de recaudación del sector público, lo que nos permitirá cumplir con las obligaciones sin sacrificios para el pueblo chaqueño”. 

Endeudamiento y especulación  

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Como complemento del anuncio, Capitanich y Pérez Pons repasaron el escenario previo que derivó en el endeudamiento en dólares de la provincia y del país. “En 2015 finalizó un proceso de desendeudamiento muy importante a nivel nacional. Teníamos una carga de la deuda que era sostenible y responsable, y que permitía un proceso de crecimiento”, recordó el ministro, tras lo cual repasó lo ocurrido desde enero de 2016, tras asumir el gobierno Mauricio Macri. 

Ese ciclo de “sobreendeudamiento” del país acumuló una deuda por USD 100.000 millones entre el endeudamiento tomado por el Estado nacional, las provincias, el sector privado y el capital especulativo. “Significó que 8 de cada 10 dólares que ingresaron al país de ese endeudamiento fuera para capital especulativo. No fue a rutas, hospitales, escuelas ni a mejorar nuestro sistema productivo”, subrayó. 

En 2018, crisis mediante, Argentina debió recurrir al FMI “para intentar resolver lo que ellos pensaban que era un problema de acceso al financiamiento”, indicó Pérez Pons. Por eso, el país tomó USD 44.500 millones, un endeudamiento récord con el organismo internacional. “En cuatro años transitamos un crecimiento de casi UDS 150.000 millones de endeudamiento”, sintetizó. 

Al contrastar los escenarios, recordó que, en 2015, el pago de intereses de la deuda significaba para el país un 5% sobre el gasto total; y en 2019 esa proporción llegó al 15%. Mientras que, como reflejo del efecto en la economía real, la inversión en infraestructura que representaba el 11% del gasto total del Estado en 2015, derivo al 5% en 2019. 

“El endeudamiento nacional ató a todas las provincias al mismo proceso”, graficó Pérez Pons, al exponer lo ocurrido en el Chaco, que hasta el 2015 había plasmado un proceso de desendeudamiento que desembocó en una carga mínima en 20 años del peso de los intereses, que se ubicaba en un 1% con respecto al gasto total provincial. “En 2019 pasamos al 7%, se multiplicó por siete el gasto de intereses”, marcó. 

Fue en 2016 cuando la Provincia emitió el Bono 2024 por UDS 250 millones. “Tuvo el mismo impacto que a nivel nacional: una desinversión en infraestructura, que pasó del 19% de inversión como proporción del gasto público en 2015 al 10% en 2019”, comparó. 

“Ese proceso produjo, en la administración nacional y en la provincia, un sobreendeudamiento insostenible, un aumento de la carga de los intereses y una desinversión en infraestructura y gasto de capital, que significa la mejora de los servicios de todos los días para los ciudadanos”, describió.  

Tomar dólares para pagar obligaciones en pesos 

El gobernador Capitanich repasó la estrategia de desendeudamiento de la provincia previa al 2015, durante su anterior gobierno, a la vez que destacó que fue posible porque el Estado nacional apoyó al Chaco a través de programas de inversión pública como el Norte Grande, que permitió “hacer obras sin deuda”. “Ejecutábamos la obra aquí pero no teníamos contrapartida financiera ni endeudamiento”, ponderó. 

Además, recordó que las veces que la provincia requirió financiamiento, recurrió a organismos multilaterales de crédito con tasas de intereses bajas y plazos extendidos, compatibles con la tasa de repago de cada obra pública. 

“El problema es que, en el 2016, el Estado nacional, a través de la administración Macri, indujo al endeudamiento en dólares de las provincias argentinas”, expuso, y señaló que de esa forma se tomaba deuda en moneda extranjera para pagar obligaciones corrientes en pesos. “Significa que adoptamos un riesgo cambiario incompatible con la sostenibilidad de la deuda”, subrayó. 

En esa línea, cuestionó el sobreendeudamiento generado por la anterior gestión nacional por su orientación hacia “la especulación financiera” y no a inversiones productivas y de capital. “Haber tomado UDS 250 millones a una tasa exorbitante del 9,375%, generó un condicionamiento severo para el Chaco”, enfatizó. 

Por eso ratificó que “la estrategia más razonable es aquella que toma deuda sólo para obras de infraestructura que tengan una capacidad de repago en el largo plazo”, como lo hizo el Chaco con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil para la construcción del Segundo Acueducto del Interior. 

¿Por se volvió una carga insostenible?

Como parte de la presentación, el ministro Pérez Pons expuso el escenario actual, donde la deuda total de la administración pública chaqueña llega al 14,2% del Producto Bruto Geográfico (PBG), cuando en 2015 era del 7,9%. “Se volvió insostenible porque la tasa de interés era de casi un 10% en dólares. Durante 2018 y 2019 hubo enormes devaluaciones del peso”, trazó, y recordó que, cuando el Chaco tomó la deuda, lo hizo a un tipo de cambio de 14,70 pesos por dólar, el que hoy ronda los 92 pesos por dólar. “El valor nominal de la deuda en dólares se multiplicó por 7”, agregó.

Otro factor que “perjudicó la sostenibilidad de la deuda” fue la fuerte caída de la actividad económica, lo que significó menos recursos para el Estado. Y, además, había una concentración de vencimientos entre 2022 y 2024, ubicados en muy cortos períodos de tiempo. 

“Fue un robo a mano armada”

“El gobierno de Macri acrecentó reservas sobre la base de la deuda, algo que ya ocurrió en el programa de Convertibilidad monetaria de Domingo Cavallo y Carlos Menem. Fue un festival de letras que generó una depreciación de largo plazo y la especulación de capitales golondrina, que generaron un saqueo del país”, expuso Capitanich. 

Al describir el mecanismo, marcó que el Estado argentino “armaba una especie de seguro de cambio con tasas de interés en pesos”. Así, el gobierno tomaba deuda en dólares, aumentaban las reservas, cambiaban esos dólares en pesos con emisiones de letras (las Lebac) al 38% de interés en pesos, y nuevamente volvían a salir para la compra de dólares. “Fue un robo a mano armada. Un saqueo”, definió. 

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